
La ecografía permite obtener información clínica mediante una exploración no invasiva y se utiliza en áreas como medicina interna, reproducción, urgencias y cardiología. La elección del equipo debe partir de las aplicaciones previstas y del nivel de especialización del centro.
Qué valorar en un ecógrafo veterinario
- Aplicaciones clínicas: abdomen, cardiología, reproducción, musculoesquelético u otras exploraciones específicas.
- Sondas necesarias: tipo, frecuencia y tamaño adecuados para los pacientes atendidos.
- Calidad y procesamiento de imagen: prestaciones que deben comprobarse con casos y configuraciones comparables.
- Ergonomía y movilidad: tamaño, autonomía, facilidad de limpieza y organización del puesto de trabajo.
- Archivo e integración: exportación de estudios, conectividad y compatibilidad con el flujo digital de la clínica.
Formación y soporte
Un ecógrafo debe evaluarse junto con la formación necesaria para utilizarlo, las posibilidades de actualización y las condiciones de mantenimiento. Las prestaciones y accesorios incluidos varían según el modelo y la configuración.
ARGUSER asesora en la comparación de equipos y sondas para que la propuesta responda a las necesidades clínicas y operativas de cada centro.


